Esta actividad arqueológica preventiva se localizó en un área ocupada por la gran ampliación urbana desarrollada hacia occidente en época califal, allá por el siglo X, momento en el que sabemos por las fuentes escritas que Qurtuba llegó a expandirse hasta la ciudad palatina de Madinat Al-Zahra.
Dos fueron los sectores intervenidos, en el primero se comprobó la existencia de un arrabal califal que se disponía sobre una fase anterior de finales del emirato, quizás algún tipo de alquería o explotación de carácter agrícola. Pero cuando se produjo la ocupación urbana de la zona fue en pleno siglo X, comprobándose en el otro de los sectores excavados. Fue éste segundo sector el que nos permitió documentar buena parte de una manzana del arrabal, circundada por tres calles pavimentadas con gravas y un total de quince casas completas, lo que nos ha ofrecido un variado repertorio de las estructuras domésticas andalusíes.
Uno de los aspectos más destacables es que los muros medianeros del fondo de las casas no eran simples, sino dobles, lo que se explica por ser un límite de expansión urbanística progresiva. Al tratarse, por tanto, de una manzana no construida de una vez, las casas edificadas con posterioridad no pudieron ya apoyarse sobre los testeros de propiedades consolidadas. Este hecho provocó la planificación de un sistema de drenaje de las traseras, para evitar filtraciones en la conexión de las alineaciones de las casas. Tanto la organización del agua como algunos de los ajuares asociados al abandono de las casas son detalles muy sobresalientes del interés de este sector de los arrabales occidentales. |