Esta sencilla supervisión tenía como objetivo documentar posibles restos que pudieran aflorar como consecuencia de la disposición de un vallado estable para el denominado Sondeo 1 de la calle Capitulares. Se ha prolongado algo más de lo previsto debido a la necesidad de sustituir el primer vallado por no adecuarse al ya existente en la calle Claudio Marcelo.
Se trata de una actuación relacionada con la puesta en valor del monumento que ha dado resultados negativos por la ausencia de elementos arqueológicos de interés dada la superficialidad de la actuación.