En dicha intervención se realizaron dos sondeos, uno al pie de la torre donde se pudo documentar el basamento bajomedieval, cuyos sillares estaban trabados con mortero de cal, y su zanja de cimentación cortaba niveles romanos, afectados por una zanja contemporánea. El segundo sondeo permitió definir el área próximo a la muralla como una zona libre de edificación, tan sólo se detectó un exiguo nivel de incendio relativo a época postcalifal o almohade.
En las labores de seguimiento arqueológico llevadas a cabo en el entorno de la antigua Puerta del Rincón a cargo de Mª Teresa Casal García, Álvaro Canovas Ubera y Sebastián Sánchez Madrid, pudo exhumarse parte de la cimentación de dicha Puerta.