Dentro de los amplios trabajos arqueológicos desarrollados en la denominada Casa de los Villalones (palacio de Orive), se inscriben éstos que afectaban a dos zonas muy concretas: La primera era la excavación y documentación paramental de tres habitaciones situadas en el ángulo sureste del patio principal. La segunda era la excavación en el camino de acceso a los jardines ubicados en la parte posterior del edificio.
Ambos trabajos, dada la escasa profundidad alcanzada solo afectaron a las subestructuras del propio palacio, inscritas en las fases moderna y contemporánea y a algunas estructuras bajomedievales pertenecientes a los edificios preexistentes a la casa de los Villalones