Se pudo documentar una secuencia arqueológica muy amplia que abarcaría desde época romana hasta nuestros días. La época romana está conformada por un sector de necrópolis que combina las tumbas de inhumación con las de cremación. Especialmente destacable es la presencia de algunos epígrafes vinculados a dicho sector de la necrópolis.
El otro gran periodo representado es el califal, correspondiendo a un sector de los arrabales occidentales. Además de los espacios domésticos excavados, en irregular estado de conservación, reviste cierta relevancia la aparición de dos grandes muros que sirvieron para encauzar un arroyo, que posiblemente vertiese sus aguas al vecino Arroyo del Moro.