Patrimonio Arqueológico, Nuevas Tecnologías, Turismo y Educación: un nexo necesario, en la ciudad histórica

PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO, NUEVAS TECNOLOGÍAS, TURISMO Y EDUCACIÓN: UN NEXO NECESARIO, EN LA CIUDAD HISTÓRICA
Financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e Innovación (2015) orientada a los Retos de la Sociedad.
Duración: 2016-2019 Referencia: HAR2015-68059-C2-1-R
Organismo: Universidad de Córdoba Centro: Facultad de Filosofía y Letras
Departamento: Historia del Arte, Arqueología y Música Responsable: Prof. Dr. Desiderio Vaquerizo Gil

Tras el reciente estallido de la burbuja inmobiliaria, que provocó un parón en seco de la construcción pública y privada y, por ende, de la arqueología de gestión y urbana, vinculadas a ella, ha aumentado de manera alarmante el desempleo en el sector, hoy en torno al 70% en España; se ha perdido además un volumen ingente de información arqueológica (material e histórica), y una buena parte de los escasos restos monumentales conservados en grandes yacimientos urbanos como Córdoba se degradan día a día en parcelas abandonadas, sótanos y párkings sin conformar discurso patrimonial alguno, carentes de sentido.

El receso económico que vivimos se ha convertido, pues, en severa amenaza para la protección, conservación y sostenibilidad de nuestro patrimonio arqueológico, pero también en oportunidad (de futuro) para reflexionar sobre los errores cometidos, hacer autocrítica y reinventarnos, conscientes siempre de nuestra responsabilidad con el entorno. Un reto complicado, que necesita de soluciones innovadoras con base en la investigación de excelencia y el desarrollo tecnológico; consensuar sinergias; otorgar a la iniciativa ciudadana y empresarial, bajo el auspicio de la Administración, un papel más relevante; investigar al tiempo que difundir; socializar, al tiempo que rentabilizar, el conocimiento generado. Es preciso demostrar que existen formas alternativas, y muy efectivas (o por lo menos transversales), de abordar el pasado; que la arqueología es legado común capaz de enriquecer la oferta patrimonial de nuestras ciudades históricas, de multiplicar sus atractivos y su proyección en el mundo, de convertirse en motor socioeconómico en aquéllas que carecen de tejido industrial sólido…

Tales fueron la filosofía y los objetivos que inspiraron nuestro proyecto anterior: “RESCATE: Del Registro Estratigráfico a la Sociedad del Conocimiento: el patrimonio Arqueológico como agente de desarrollo sostenible (Ciudad y Territorio)”, que terminará a principios de 2016 con un congreso internacional homónimo en el que, con el consenso y la concurrencia de un altísimo número de investigadores destacados en sus respectivos campos y países sentaremos por fin las bases teóricas de un modelo de investigación, gestión, conservación, difusión y rentabilización del patrimonio arqueológico en la ciudad histórica.

Pero tras la teoría ha de venir la práctica; es llegado el momento de entrar en acción, de, a través de la investigación aplicada y las nuevas tecnologías, pasar de la simple transferencia de conocimiento a su conversión en herramientas útiles para la sociedad, la empresa y la ciudadanía, que pueden encontrar en ellas elementos identitarios, de disfrute y de cultura, pero también de retorno económico, reforzando de paso el papel del pasado como fuente de conocimiento y recurso potencial de empleo. En línea con ello, el proyecto PATTERN plantea convertir el modelo teórico en modelo práctico de cultura científica que permita una adecuada, sostenible y estratégica rentabilización social del patrimonio arqueológico (turística, cultural, educacional, empresarial, identitaria), con las TICs y el mundo digital como nexo entre los distintos agentes implicados. Este modelo lo ensayaremos inicialmente sobre Córdoba y parte de su provincia, un espacio que conocemos bien, si bien pretendemos diseñar un patrón general de trabajo extrapolable a otras ciudades y territorios con similar problemática.

La situación de grave crisis económica global que vivimos desde hace algunos años supone sin lugar a dudas una severa amenaza para la protección, conservación y sostenibilidad, tanto en el presente como, sobre todo, de cara al futuro, del patrimonio histórico español en general y del arqueológico en particular; una de nuestras señas de identidad cultural más definitorias. Dentro de este contexto de incertidumbre y cambios generalizados, las Administraciones Públicas, habida cuenta de la enorme riqueza patrimonial con la que cuenta nuestro país, se encuentran ante un serio problema de gestión (entendida ésta en su sentido más amplio) al que difícilmente pueden hacer frente ya en solitario. Para superar este complicado reto social se hace necesario plantear soluciones innovadoras –derivadas del conocimiento científico y del desarrollo tecnológico– y consensuar sinergias en el conjunto de la sociedad, otorgando a la iniciativa privada y empresarial un papel en materia de Patrimonio más relevante (a la par que responsable, pero siempre bajo control o tutela de las Administraciones Públicas) del que ha tenido hasta la fecha.

Asimismo, resulta de todo punto imprescindible que los agentes encargados de la investigación científica en el campo de la Arqueología, en especial las universidades y grupos de investigación, tradicionalmente encorsetados en los estrechos márgenes académicos y bastante distanciados por consiguiente de la realidad y las necesidades cotidianas del rico legado arqueológico existente en nuestras ciudades históricas y en el ámbito rural, innoven, promuevan y emprendan actuaciones que puedan contribuir no sólo a la conservación y al sostenimiento del mismo a corto plazo, sino también, con una perspectiva temporal más lejana y ambiciosa, a su conversión en un factor de dinamización económica y cultural que genere progreso y bienestar social.

Conscientes de todo lo anterior, y a través fundamentalmente de la puesta en marcha del proyecto de Cultura Científica “Arqueología Somos Todos”, el Grupo de Investigación Sísifo de la Universidad de Córdoba ha contemplado en los últimos años entre sus máximas prioridades la difusión del Patrimonio Arqueológico a todos los niveles de la sociedad, tomando como base para ello los resultados de su dilatada investigación científica, con el fin de acercar ésta a aquélla y de revertirle, al menos parcialmente, la financiación obtenida en diferentes proyectos nacionales de I+D+i; así como de potenciar la educación y formación en valores comunitarios e identitarios y de dar respuesta, a su vez, a la creciente demanda social de productos culturales; entre los cuales aquéllos relacionados con el conocimiento y disfrute de los vestigios del pasado (incluido también el más reciente o cercano a nosotros).

El proyecto que presentamos se nutre por tanto, de un lado, de la importante experiencia investigadora y divulgadora acumulada por el Grupo Sísifo desde hace más de dos décadas en relación al patrimonio arqueológico de Córdoba y su entorno; pero, también de los resultados en gestión y difusión del Ayuntamiento de Puente Genil (Córdoba), representado en la Villa Romana de Fuente Álamo y los mosaicos estudiados por el Instituto de Cultura y y Tecnología de la Universidad Carlos III de Madrid. Una imbricación necesaria, representada en la Ciudad y el Territorio, para ir más allá en la búsqueda de soluciones para los cambios e innovaciones sociales que estamos experimentando en el momento actual.

Por su parte, los avances tecnológicos, especialmente los que tienen que ver con las formas de comunicación y la recreación de entornos interactivos, están cambiando a una velocidad vertiginosa la forma de conocer el mundo, acceder a la información que nos rodea y relacionarnos con la sociedad. La Arqueología puede y debe adaptarse a estos nuevos retos y posibilidades, tanto en la generación de conocimiento como en la transmisión y la socialización del mismo. La disposición en abierto de contenidos científicos de todo tipo, dentro de las líneas marcadas por la Digital Humanities, está conduciendo a una intensa digitalización de la información que propicia una mayor visibilidad e internacionalización. Internet se erige, así, como un repositorio de información fundamental, pero también como un espacio activo de remixing, de generación de nuevos contenidos científicos, planteando además nuevos caminos a explorar desde el ámbito académico, como el e-learning.

En el caso concreto de los smartphones y tablets es posible alcanzar una amplia gama de posibilidades móviles a través de Internet, ya sea desde una conexión Wi-Fi o 3G/4G. Uno de los avances más llamativos es la Realidad Amentada, esto es, la superposición de contenido virtual directamente sobre el mundo real. Con la ayuda de un dispositivo móvil de última generación dotado con GPS, brújula y cámara se puede superponer información artificial en sitios o elementos físicos para enriquecerlos e interactuar con ellos. El salto hacia estos entornos tridimensionales permite adentrarnos en mundos pasados y discurrir por calles o edificios que dejaron de existir hace siglos.

En efecto, partiendo en todo momento del conocimiento científico y aprovechando los recursos que la tecnología pone hoy día a nuestro alcance, la finalidad última del presente proyecto es intentar convertir a la Arqueología en un motor de crecimiento económico, en un verdadero yacimiento de empleo (sobre todo entre los jóvenes), en el que tengan cabida actividades de carácter emprendedor e innovador; pero sin renunciar por ello de ninguna manera a la reivindicación y al desarrollo de su importante faceta educacional, formativa y humanística.

En ese sentido, la rentabilización o explotación sostenible del patrimonio arqueológico que aquí proponemos, fundamentada en una investigación científica seria, de calidad contrastada, con una amplia proyección en el plano educativo y cultural y con la participación activa de la ciudadanía, resulta especialmente oportuna y conveniente en aquellas zonas del territorio español más duramente castigadas por el desempleo, como la provincia de Córdoba, en la que, además, el turismo constituye uno de los principales sectores económicos capaz de generar riqueza.

Objetivos generales:

  • La transferencia del conocimiento histórico y cultural a la sociedad, a través de la conexión de los resultados derivados de la producción científica con la realidad urbanística, económica, sociocultural y laboral.
  • La consolidación y ampliación de los lazos y convenios establecidos con las instituciones públicas, el sector empresarial, los medios de comunicación de masas y los colectivos profesionales y ciudadanos relacionados con el patrimonio arqueológico, la cultura y el sector turístico.
  • La producción de herramientas divulgativas de carácter histórico-arqueológico que proporcionen a la sociedad un material científico accesible, útil y perdurable.
  • La educación patrimonial y arqueológica de la ciudadanía, desde todos los ámbitos sociales y niveles educativos.
  • El fomento del interés y del conocimiento del patrimonio arqueológico a través de las TIC’s y distintos procedimientos de recreación histórica virtual, que hagan comprensible esta ciencia y que refuerce la valoración de nuestro legado histórico como un recurso social y económico de futuro.
  • La potenciación del conocimiento las ciudades históricas y yacimiento arqueológicos para turistas y ciudadanos a través de una aplicación para terminales móviles (teléfonos y tabletas) que ofrezca un acceso sencillo a una realidad virtual que, a su vez, facilite una comprensión correcta y rigurosa del pasado de la ciudad.
  • La creación de un modelo general exportable a otras ciudades históricas que implique a distintos profesionales, potenciando la interdisciplinariedad y las sinergias entre instituciones públicas y privadas, para mejorar la difusión social de sus resultados.