FUNUS I: Espacios y usos funerarios en Colonia Patricia Corduba

FUNUS I: ESPACIOS Y USOS FUNERARIOS EN COLONIA PATRICIA CORDUBA
Plan Nacional de I+D+I (1998-2001) con apoyo de los Fondos FEDER. Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Duración: 1999-2001 Referencia: 1FD97-0295
Organismo: Universidad de Córdoba Centro: Facultad de Filosofía y Letras
Departamento: Historia del Arte, Arqueología y Música Responsable: Prof. Dr. Desiderio Vaquerizo Gil

En el contexto de análisis arqueológico global aplicado a la ciudad de Córdoba como yacimiento único, el estudio de las necrópolis pre­tendía actuar de complemento importante, no sólo porque la disposición de las áreas funerarias de una ciudad ‑y su distribución en el espacio‑ resultan por lo general un indicativo de primer grado para aprehender las oscila­ciones urbanísti­cas de dicha población, sino también porque nada aparece más clarifica­dor en relación con los vivos que el enfrentamiento con sus difuntos; su actitud ante la muerte, sus ritos, la tipología de sus enterramientos y de sus ajuares y, en último extremo, el componente ideológico que puede extraerse de todo ello. Movidos por este planteamiento y ante la necesidad perentoria de abrir una línea de investigación que permitiera generar un marco adecuado en el que insertar tanto la información obtenida de antiguo como los resultados que proporcionan a diario las nuevas intervenciones arqueológicas de urgencia en la ciudad de Córdoba, en 1997 planteamos un ambicioso Proyecto de Investigación, Espacio y usos funerarios en Corduba que consiguió el apoyo del Plan Nacional de I+D, financiado con 21.500.000 ptas. por Ministerio español de Ciencia y Tecnología, a través de la Digicyt, y por la Unión Europea, a través de sus Fondos FEDER (Ref.: 1FD97-0295), abarcando su desarrollo entre el 1 de noviembre de 1998 y el 31 de octubre de 2001. Con él comenzamos a  definir la evolución del mundo funerario en la capital de Baetica desde la Fase de romanización material a la Fase de normaliza­ción ritual, contrastando lo que sucede en Corduba con lo ya observado en las más importan­tes ciudades del Imperio, e incorporando así al Área de Arqueolo­gía de la Universidad de Córdoba a una nueva corriente en la investigación cuyos resultados están siendo sorprenden­tes y han llamado ya la atención de la comunidad científica internacional, a través de la celebración de un Congreso Internacional Espacio y usos funerarios en el Occidente romano, en junio de 2001, y la publicación de sus respectivas Actas. Como complemento a éstas se editó también una monografía, de carácter divulgativo, titulada Funus Cordubensium. Costumbres funerarias de la Córdoba romana y se organizó la Exposición arqueológica de igual nombre, embrión de un futuro Centro de Interpretación del mundo funerario cordubense.

Entre los romanos, como en otras muchas culturas que les precedieron o que les habrían de suceder en el tiempo, anidaron toda serie de posicionamientos, filosóficos o menos, ante lo que la finitud de la vida representa para el que la pierde, muchos de ellos caracterizados por el escepticismo o el más absoluto nihilismo y otros de tanta trascendencia como el Cristianismo, pero que, en general, mantuvieron ante la muerte misma, y ante sus difuntos, una posición de respeto, tradicionalismo y también en buena medida de fe y esperanza que frecuentemente alcanzan a las propias manifestaciones arqueológicas, llegadas hasta nosotros de forma más o menos casual.

Pues bien, en el contexto antes comentado de análisis arqueológico global aplicado a la ciudad de Córdoba como yacimiento único, el estudio de las necrópolis actuó como complemento importante, no sólo porque la disposición de las áreas funerarias de una ciudad (y su distribución en el espacio) resultan por lo general un indicativo de primer grado para aprehender las oscilaciones urbanísticas de dicha población, sino también porque nada aparece como más clarificador en relación con los vivos que el enfrentamiento con sus difuntos; su actitud ante la muerte, sus ritos, la tipología de sus enterramientos y de sus ajuares y, en último extremo, el componente ideológico que puede extraerse de todo ello. Dicho en palabras de uno de los estudiosos que más ha aportado en los últimos años a la arqueología funeraria romana, «i monumenti funerari rappresentano una fonte storica importante che ci permette un ‘ampia visione della vita sociale e culturale della societa romana»1

De acuerdo con todo ello, Funus I supuso un proyecto riguroso para la revisión de las necrópolis asociadas a Corduba/Colonia Patricia, poniendo fin a un abandono secular del tema. Además aportó una valiosa perspectiva diacrónica que nos permitió interpretar las variaciones que el mundo funerario experimenta a lo largo del Imperio, acercándonos a los siguientes puntos:

  • Sistematización de las áreas funerarias. El análisis riguroso del registro funerario nos permitió hipotetizar acerca de cuestiones básicas a la hora de interpretar el mundo funerario de una ciudad romana: existencia o no de áreas acotadas, valoración económica de los terrenos, limitaciones legales a la utilización de los recursos funerarios, distribución por clases sociales, profesiones o capacidad adquisitiva, etc.
  • Tipologías de los enterramientos. La morfología que adoptan las sepulturas romanas es extremadamente variada; no sólo se usa de forma indeterminada (al menos, hasta el triunfo del Cristianismo) la incineración o la inhumación, con lo que de condicionantes tienen una u otra de cara a la conformación del ritual y del espacio funerario, sino que, además, observamos una casi interminable tipología de recipientes utilizados para la deposición de las cenizas o del cadáver y un amplísimo repertorio de las estructuras donde aquéllos pueden ser depositados, así como toda una gama de elementos decorativos que por lo general no resultan gratuitos, debiendo ser entendidos, por su significado iconográfico, en relación con los planteamientos ideológicos del difunto o de la familia o clase social a la que perteneció. En el marco de este mismo bloque reunió un enorme interés la revisión, reubicación y reinterpretación de los numerosos epígrafes funerarios de patricienses, hallados o no en el solar de la antigua ciudad romana, de cara a lograr con ello un estudio exhaustivo de prosopografía (así como de fórmulas epigráficas y de aspectos sociales, rituales, económicos e ideológicos), que nos permitió un acercamiento riguroso a la sociedad hispanorromana cordobesa.
  • Decoración arquitectónica: actualmente, el estudio de la decoración arquitectónica viene considerada como una rama de los estudios generales sobre arquitectura romana, con una incidencia particular en el análisis de los elementos ornamentales del orden clásico en el periodo romano. Así pues, parte de la observación detallada de basas, fustes, capiteles, arquitrabes, frisos, cornisas, ménsulas y otras piezas, nos permitió alcanzar conclusiones de muy diversa índole, entre las cuales destacamos las siguientes:
    • Aproximación cronológica al momento de realización de piezas y monumentos, a partir lógicamente del análisis morfológico y estilístico de los restos arquitectónicos que nos puedan haber llegado. las particularidades de lo que se denomina «estilo de época» son suficiente garantía para validar las conclusiones obtenidas a partir del mismo. Además, tales caracteres nos pueden ayudar a conocer los talleres encargados de realizar el trabajo ya detectar los modelos en los que aquéllos se basaron.
    • Identificación de estructuras funerarias a partir de alguno de sus elementos decorativos. Esto se explica porque la tipología de edificios funerarios de época romana es perfectamente conocida en otras ciudades y regiones del Imperio (monumentos funerarios ad edícola, tipo tholos, túmulos, etc.), de forma que en muchas ocasiones un determinado elemento arquitectónico sólo puede ser interpretado en función de un determinado monumento funerario. A modo de ejemplo, podemos indicar que todos los elementos curvos sólo pueden formar parte de una tholos o bien de un túmulo, pero nunca de otro tipo de edificio. De esta manera, una vez identificado el tipo pueden aplicarse determinados módulos; extraídos por comparación con otras zonas más estudiadas, pudiendo en ocasiones restituir la imagen gráfica del edificio.
    • A partir de todo lo anterior, cabe acometer estudios de dispersión de modelos, capacidad adquisitiva, ideología y/o relación determinados tipos-determinadas clases sociales o profesionales, etc., contribuyendo poderosamente a la comprensión de la sociedad romana que habitó la Colonia Patricia a lo largo de los siglos, de la evolución en su grado de romanización y, por supuesto, de incidencias y matices en la aceptación de determinados modelos culturales, modas estéticas o corrientes ideológico-religiosas, como es el caso paradigmático del propio Cristianismo.
  • Tipologías de los ajuares. Su disposición así como su composición, aportó una información insustituible en relación con:
    • Ritos funerarios practicados: ofrendas, libaciones, sacrificios, etc.
    • Ceremonias funerarias y posteriores al funeral, fundamentalmente banquetes.
    • Capacidad adquisitiva del difunto, así como identidad social del mismo elegida por la comunidad, la familia o él mismo a la hora de su muerte; identidad o identidades que serán las que se hagan constar expresamente en el enterramiento.
    • Valor ideológico, o de representatividad socioeconómica, de prestigio, otorgado al espacio de la tumba.
    • Funcionamiento de los circuitos de intercambio comercial y de abastecimiento a la ciudad, mediante la valoración de los objetos incluidos en cada uno de los ajuares.
    • Cuantificación y cualificación de esos objetos, buscando su posible seriación, estandarización o tipificación en función de su contenido ideológico, por si éste puede resultar indicativo de alguna escala de valores que trasladara al mundo funerario la· posición social de que se disfrutó en vida.
    • Aproximación a la evolución diacrónica que ofrecen ritos, ajuares y tipología de tumbas, con objeto de:
      • Observar posibles particularidades locales, indicativas del grado de romanización, persistencia de tradiciones, matices culturales o distorsiones en la interpretación del rito.
      • Definir la incidencia que en las costumbres funerarias así como en la concepción de ultratumba de una ciudad como Córdoba pudo ejercer el triunfo religioso del Cristianismo, de cuyo arraigo y enorme fuerza quedan ya pocas dudas a raíz de los recientes hallazgos.
      • Evolución y oscilaciones del recinto urbano, en función de la distribución espacial de las áreas funerarias. De todos es conocida la prohibición expresa que las Leyes de las XII Tablas establecerán en relación con los enterramientos al interior del pomerium; de esta manera, la localización de tumbas en determinadas zonas y épocas nos ayudó a reconstruir las recesiones o expansiones experimentadas por la ciudad, algo de enorme importancia desde el punto de vista urbanístico.
  • Aproximación, desde el punto de vista de la antropología física, y de nuevo con una perspectiva diacrónica, a los tipos humanos que debieron conformar la sociedad patriciense. El impacto de la colonización romana sobre la estructura biológica de la población autóctona en Andalucía era algo totalmente desconocido hasta el momento. Y ello tiene un especial interés en el caso de Córdoba, donde testimonios históricos nos documentan la llegada y el asentamiento de inmigrantes de origen muy diverso y, en algunos casos, de elevada alcurnia. Muchas de estas gentes foráneas se entregaron, mediante enlaces matrimoniales o relaciones de muy diverso tipo con los indígenas de la región, introduciendo costumbres bien diferentes en el seno de aquella sociedad inicial, y adoptando a su vez tradiciones y modos de vida locales. De ahí la necesidad de plantear un primer análisis antropológico de los restos humanos de época romana documentados hasta la fecha en solar cordobés, destinado a contrastar los resultados obtenidos en cuanto a raza, enfermedades, carencias alimenticias, etc. con los que nos hubiere proporcionado el análisis espacial, epigráfico y socioeconómico de los enterramientos en las distintas áreas funerarias.
  • Recreación de la sociedad que habitó Colonia Patricia Corduba entre los años de la fundación de la ciudad y su paso a control visigodo, buscando definir, como aspectos más importantes:
    • La diferenciación de ritos en función de las clases sociales que pudieron ser definidas.
    • Las capacidades económicas o los caracteres culturales que traducen el ritual, el tipo de tumba, la localización del espacio funerario, el ajuar y el epígrafe (si se conserva).
    • La medida en que uno u otro aspecto condicionan o no el reparto zonal de las distintas categorías de enterramientos, todo ello desde un punto de vista diacrónico que nos permita siempre detectar cualquier matización que haya podido observarse o producirse en el transcurso de los siglos y al hilo de los acontecimientos políticos, militares, económicos o religiosos.

En definitiva, Funus I definió la evolución del mundo funerario en la capital de Baetica desde la Fase de Romanización Material a la Fase de Normalización Ritual, contrastando lo que sucede en Colonia Patricia con lo ya observado en las más importantes ciudades del Imperio, e incorporando así a nuestro Seminario de Arqueología (y, con él, a la Universidad de Córdoba), a una nueva corriente en la investigación cuyos resultados pueden llegar a ser sorprendentes. Todo ello a pesar de que la parcialidad de la documentación con que se contó, de una parte, así como la ingente cantidad de información que se generó el mundo funerario romano en sus más diversas manifestaciones, de otra, nos obligó a ser enormemente selectivos.

Producción científica más relevante derivada del proyecto:

Organización de reuniones científicas:

  • Congreso Internacional Espacio y Usos funerarios en el Occidente romano, celebrado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba entre los días 5 y 9 de junio de 2001; contó con la participación de importantes especialistas a nivel mundial en el tema del mundo funerario de época romana.

Monografías:

  • Las Actas del Congreso Internacional Espacio y Usos Funerarios en el Occidente romano, celebrado en Córdoba en junio de 2001, cuya edición tuvo lugar en 2002, habiéndose convertido en una de las publicaciones más demandadas por centros de investigación y librerías especializadas.
  • El Catálogo de la Exposición Funus Cordubensium. Costumbres funerarias en la Córdoba romana (2001), coordinado por D. Vaquerizo y firmado por todos los miembros del Proyecto.
  • MARTIN URDIROZ, I. (2002), Sarcófagos romanos de plomo de Córdoba y provincia, Arqueología Cordobesa 6, Córdoba.

1) HESBERG, H. von (1994): “Monumenta. I sepolcri romanu e la loro archittettura”, Biblioteca di archeologia, 22. Milano